Resumen del artículo
- Las VPN ofrecen el mejor equilibrio: ocultan la IP, cifran el tráfico y permiten acceder fácilmente a contenido bloqueado geográficamente
- Existen alternativas gratuitas: Tor ofrece anonimato, pero velocidades más lentas que las opciones de pago
- Múltiples métodos disponibles: los proxies, los datos móviles y el Wi-Fi público tienen sus pros y contras
- La protección de la privacidad es esencial: ocultar la ubicación, eludir restricciones y prevenir ciberataques dirigidos
Ocultar una dirección IP es bastante sencillo si sabes qué herramientas usar.
Si eres como yo y quieres ocultar tu IP para acceder a sitios con bloqueo geográfico, eludir bloqueos de IP y mantener el anonimato en línea, sigue leyendo.
A continuación, he enumerado 7 formas comprobadas de ocultar tu dirección IP, incluidos métodos para mantener tu conexión a Internet cifrada y totalmente anónima.
No todos los métodos para ocultar la IP son iguales. Algunos ofrecen un alto nivel de seguridad, pero ralentizan muchísimo tu conexión a Internet. Otros son ultrarrápidos, pero te dejan vulnerable al rastreo y al robo de datos. ¿Y algunos? Bueno, son casi tan eficaces como esconderse detrás de una puerta de cristal.
Antes de profundizar en cada método, echemos un vistazo rápido a cómo se comparan.
| Método | Mejor para | Nivel de seguridad | Velocidad | Precio inicial | Limitación clave |
| VPN | Privacidad diaria y streaming | Alto | Rápida | De 2,19 a 8 €/mes | Requiere suscripción |
| Proxy | Eludir bloqueos geográficos | Bajo | Moderada | Gratis o hasta 10 €/mes | Sin ningún tipo de cifrado |
| Tor | Máximo anonimato | Muy alto | Muy lenta | Gratis | Extremadamente lento; debe mantenerse actualizado |
| Múltiples capas de conexión | Necesidades de privacidad extremas | Máximo | Extremadamente lenta | De 2 a 8 €/mes (si se usa una VPN) | Configuración compleja, muy lenta |
| Datos móviles | Cambios de IP de emergencia | Bajo | Varía | Tu plan de datos | Sin cifrado, agota la batería |
| Wi-Fi público | Navegación de emergencia (usar con VPN) | Muy bajo | Varía | Gratis | Muy vulnerable (usar VPN) |
| Llamar al ISP | Cambiar direcciones IP estáticas | N/A | N/A | Gratis | Lleva tiempo, poco práctico |
| Desenchufar el módem | Cambio temporal de IP | N/A | N/A | Gratis | Solo IP dinámicas, puede requerir dejarlo desconectado toda la noche |
7 formas de ocultar tu dirección IP
Echa un vistazo a estas siete formas eficaces de cambiar tu dirección IP.
1. Usa una VPN
Probablemente, la mejor y más práctica forma de cambiar tu IP sea elegir un buen servicio VPN.
Aquí tienes lo que hace una VPN:
- Oculta tu dirección IP
- Cifra tu tráfico de Internet
- Te permite descargar torrents de forma segura
- Te permite acceder a sitios con bloqueo geográfico como Netflix y Hulu.
Como puedes ver, las ventajas de una red privada virtual son prácticamente las mismas que las de cambiar tu dirección IP.
No es ninguna sorpresa. Las VPN asignan una nueva dirección IP a los dispositivos que se conectan a ellas. Al conectarte a una red virtual, se te asignará una segunda dirección IP que enmascara la real.
Configurar el cliente VPN lleva unos minutos y, una vez que esté listo, puedes conectarte y cambiar tu IP con un solo clic.
«Todo eso está muy bien, Andrey, pero ¿cómo cambia una VPN mi dirección IP?»
Buena pregunta. Te lo explico.
Mientras estés conectado a una VPN, el proveedor te asignará una dirección IP virtual. Aunque tu dirección IP real seguirá utilizándose para conectarte a la VPN, el resto del tráfico se canalizará a través de la red privada. Por tanto, el tráfico externo quedará asociado únicamente a esa segunda dirección IP, la virtual.
Recomiendo NordVPN (3,49 €/mes) porque es, con diferencia, la VPN más privada y fiable que hemos probado hasta la fecha. Es segura y no rastrea tu dirección IP. Puedes elegir entre sus más de 9.000 servidores con distintas direcciones IP en más de 225 ubicaciones. La empresa se ha sometido a múltiples auditorías independientes por firmas como PwC y Deloitte en los últimos años, confirmando su estricta política no-logs (sin registros). Puedes leer nuestra reseña de NordVPN aquí.
Otra buena opción, a un precio más bajo, es Surfshark (2,39 €/mes). Ofrece el precio más bajo para un plan de dos años entre los principales proveedores, al tiempo que proporciona excelentes funciones de seguridad y conexiones simultáneas ilimitadas. Lee nuestra reseña de Surfshark aquí.
ExpressVPN también es una opción. Actualmente, cuesta 2,49 €/mes con su plan más económico (suscripción de dos años). Lee nuestra reseña de ExpressVPN aquí.
2. Usar un proxy: más lento que una VPN
Los servidores proxy son herramientas muy útiles que actúan como intermediarios para tu tráfico de Internet. Estos servidores envían tus paquetes de datos a su destino mientras alteran su apariencia al pasar por el proxy.
Dicho de forma más sencilla, el servidor proxy intercepta tu tráfico y toma el control de la conexión. A partir de ahí, reenvía tus solicitudes y actúa en tu nombre. Los servidores de destino (los sitios web a los que quieres acceder) ven el proxy como el origen de tu tráfico.
La ventaja de este sistema es que puedes conectarte a cualquier servidor proxy del mundo.
Supongamos que quieres acceder a la BBC del Reino Unido. Rápidamente descubrirás que la mayor parte de su contenido está bloqueado y es inaccesible para personas fuera del Reino Unido. Aquí es donde entra en juego el servidor proxy. Te conectas a un proxy ubicado en el Reino Unido y listo: a todos los efectos, a partir de ese momento eres tan británico como el fish and chips.
Los servidores proxy son muy eficaces para tareas sencillas, como eludir contenido bloqueado geográficamente o restricciones de IP.
La capacidad de enmascarar tu dirección IP real es prácticamente donde terminan las similitudes entre las VPN y los proxies.
Aunque los proxies son muy eficaces para acceder a contenido de Netflix con restricciones geográficas, no pueden competir con las múltiples capas de seguridad de una VPN. Más allá de enmascarar tu dirección IP, los servidores proxy no cifran tus datos ni eliminan la información identificativa que puedan contener. Tampoco te protegen de las miradas indiscretas de tu ISP, del gobierno ni de cualquier otra persona con acceso a tus datos.
La última gran diferencia entre los proxies y las VPN es que los proxies no actúan sobre todo el sistema. Mientras que una VPN cifra todos los datos que entran y salen de tu dispositivo, un proxy intercepta el tráfico de forma individual para cada aplicación.
Supongamos que conectas tu navegador web a un servidor proxy. ¡Genial! Puedes ver todo el contenido de Netflix que quieras. Sin embargo, no descargues archivos mediante torrent. Tu tráfico de torrents no será interceptado por el proxy, por lo que tu ISP podrá ver fácilmente lo que estás haciendo.
Lectura adicional: Diferencia entre VPN y proxy
3. Usar Tor: gratis
Tor, llamado así por el proyecto original «The Onion Router», es un cliente gratuito que te conecta de forma anónima a una red de servidores operada por voluntarios. Esto permite que se te asigne una nueva dirección IP, de forma similar a un cliente VPN.
La red Tor, también conocida como la web «oscura/profunda», ofrece además la ventaja de permitirte acceder a sitios web que, de otro modo, serían inaccesibles con navegadores convencionales. Estos sitios web «onion» tienen nombres de dominio muy diferentes, ya que en su mayoría se generan al azar.
Fíjate en el nombre de dominio del motor de búsqueda anónimo DuckDuckGo:
http://duckduckgogg42xjoc72x3sjasowoarfbgcmvfimaftt6twagswzczad.onion
Como Tor es una red ampliamente accesible, gratuita y anónima, se ha convertido en un foco de actividad delictiva. Esta es también una de las razones por las que podrías acabar en una «lista» si accedes a Tor. Desde identidades falsas hasta drogas duras e incluso armamento, una gran parte de los usuarios de la red se conecta a ella para llevar a cabo transacciones ilegales.
Otro gran inconveniente de Tor son los tiempos de carga extremadamente lentos. Estos largos tiempos de carga se deben a las rutas ineficientes y prolongadas por las que se envían tus paquetes de datos, que se retransmiten de servidor a servidor hasta que finalmente llegan a su destino. Todo ello, por supuesto, se hace en nombre de la seguridad.
Sin embargo, es crucial mantener actualizado Tor Browser, ya que pueden explotarse vulnerabilidades de seguridad. A finales de 2024, se publicó un importante parche de seguridad para corregir una vulnerabilidad de día cero (CVE-2024-9680) que se estaba explotando activamente y afectaba tanto a los usuarios de Firefox como a los de Tor Browser.
Lectura adicional: Tor vs. VPN: ¿cuál es la diferencia?
4. Usar múltiples capas de conexión: lento, pero seguro y anónimo
Usar múltiples capas de conexión para mejorar la privacidad y la seguridad implica combinar diferentes tecnologías, como las VPN, los servidores proxy y la red Tor. Este enfoque añade capas adicionales de cifrado y enmascaramiento de la IP, lo que dificulta que alguien pueda rastrear tus actividades en línea o determinar tu dirección IP real. Veamos con más detalle cómo funciona:
VPN a través de Tor
Cómo funciona: esta configuración implica conectarse a un servicio VPN después de que tu tráfico ya haya sido enrutado a través de la red Tor. En esencia, primero te conectas a la red Tor y luego el tráfico del nodo de salida de Tor pasa a través de una VPN.
Ventajas:
- Anonimato mejorado: tu ISP no puede ver que estás usando Tor, ya que el tráfico que ve es solo el que circula entre tú y la VPN.
- Anonimato en sitios web: los sitios web ven la dirección IP de la VPN en lugar de la IP del nodo de salida de Tor, lo que puede ser útil, ya que algunos sitios web bloquean los nodos de salida de Tor.
- Capa de cifrado adicional: la VPN cifra tus datos incluso después de que salgan de la red Tor, añadiendo una capa de seguridad extra.
Desventajas:
- Reducción de velocidad: tanto Tor como las VPN reducen la velocidad de Internet, por lo que usarlos juntos puede provocar ralentizaciones significativas.
- Requiere confianza en la VPN: debes confiar en el proveedor de VPN porque puede ver tu tráfico después de que salga de la red Tor.
Tor a través de VPN
Cómo funciona: en esta configuración, primero te conectas a un servidor VPN y luego usas la red Tor. La VPN cifra tu tráfico de Internet y, a continuación, lo enruta a través de la red Tor.
Ventajas:
- El ISP no puede ver el uso de Tor: tu ISP y cualquiera que supervise tu red local no pueden saber que estás usando Tor, ya que solo ven el tráfico VPN cifrado.
- Acceso a servicios que bloquean Tor: algunos servicios bloquean los nodos de salida de Tor, pero con esta configuración, puedes acceder a esos servicios, ya que la IP de la VPN es lo que ve el servicio.
Desventajas:
-
- Problemas de velocidad: al igual que con una VPN a través de Tor, el uso combinado de ambos servicios puede ralentizar significativamente tu conexión a Internet.
- Confiar en el proveedor de VPN: el proveedor de VPN no sabrá lo que estás haciendo dentro de la red Tor, pero sabrá que estás usando Tor.
Cadenas de proxies
Cómo funciona: consiste en usar varios servidores proxy de forma encadenada. Tu tráfico se enruta a través de varios proxies diferentes, lo que hace que sea más complicado rastrear tu dirección IP original.
Ventajas:
- Enmascaramiento de IP por capas: cada servidor proxy enmascara tu IP con la suya, añadiendo varias capas de direcciones IP que dificultan el rastreo de tu IP original.
- Se pueden combinar con VPN/Tor: las cadenas de proxies pueden utilizarse junto con Tor, una VPN o ambos para aumentar la seguridad.
Desventajas:
- Configuración compleja: configurar cadenas de proxies puede resultar técnicamente complejo.
- Seguridad variable: los proxies no cifran necesariamente tu tráfico, por lo que el nivel de seguridad depende de los tipos de proxies utilizados y de su configuración.
Consideraciones generales
- Confianza y jurisdicción: ten siempre en cuenta la fiabilidad y la jurisdicción de los proveedores de VPN o proxy.
- Implicaciones legales: ten en cuenta las implicaciones legales que puede tener el uso de estos métodos en tu país.
- Propósito y necesidades: adapta tu enfoque en función de tus necesidades específicas de privacidad y seguridad.
Usar múltiples capas de conexión puede mejorar significativamente la privacidad y la seguridad, pero es importante comprender las complejidades y los posibles inconvenientes, especialmente en lo que respecta a la velocidad de Internet y a la confianza en los proveedores de servicios.
Lectura adicional: 17 consejos de navegación segura por Internet para principiantes
5. Usar la red móvil (anclaje a red mediante datos móviles): lento y sin cifrado
Una forma rápida de cambiar tu dirección IP, si temes que la tuya se haya visto comprometida, es usar los datos de tu teléfono móvil. Como se trata de una red diferente, tendrá una dirección IP distinta.
Esto, por supuesto, no sustituye a trabajar desde un portátil o un ordenador de sobremesa. Puede ayudarte en situaciones de emergencia puntuales, como cuando es evidente que están atacando tu IP, pero, fuera de esos casos, depender de los datos móviles resulta poco eficaz y poco práctico a largo plazo.
El anclaje a red mediante datos móviles (tethering), también conocido como punto de acceso móvil, permite compartir la conexión de datos móviles de tu smartphone con otros dispositivos, como portátiles, tabletas u otros teléfonos. Puedes hacerlo mediante Wi-Fi, Bluetooth o USB. Aquí tienes una descripción detallada:
Cómo funciona el anclaje a red mediante datos móviles
- Activación: activas la función de anclaje a red en tu smartphone. Así, tu teléfono se convierte en un punto de acceso Wi-Fi portátil.
- Conexión: otros dispositivos pueden conectarse a este punto de acceso igual que lo harían a cualquier red Wi-Fi.
- Uso de datos: los dispositivos conectados usan tu plan de datos móviles para acceder a Internet. Esto significa que todos los datos que consuman contarán para el límite de tu tarifa de datos móviles.
- Dirección IP: cada dispositivo conectado al punto de acceso móvil obtiene una dirección IP diferente, que asigna tu operador móvil. Esta dirección IP será distinta de la de la red de tu casa u oficina.
Ventajas
- Comodidad: es una forma rápida y sencilla de acceder a Internet, especialmente cuando no tienes una red Wi-Fi cerca.
- Portabilidad: mientras tengas cobertura móvil, puedes configurar un punto de acceso en cualquier lugar.
- Seguridad: usar tus propios datos móviles puede ser más seguro que utilizar una red Wi-Fi pública, ya que la conexión está menos expuesta a las amenazas habituales de estas redes.
- Sin necesidad de equipo adicional: a diferencia de un dispositivo de punto de acceso móvil dedicado y métodos similares, el tethering no requiere ningún dispositivo adicional.
Desventajas
- Uso de datos y límites: los planes de datos móviles suelen tener límites de datos y pueden ser más caros que una conexión de banda ancha convencional. Un uso intensivo puede agotar rápidamente tu límite de datos.
- Consumo de batería: el anclaje a red puede consumir mucha batería de tu smartphone.
- Limitaciones de velocidad: las velocidades de los datos móviles pueden variar mucho en función de tu ubicación, la congestión de la red y la intensidad de la señal.
- Limitaciones del dispositivo: algunos operadores o planes móviles pueden restringir el tethering o cobrar un suplemento por utilizarlo.
Casos de uso
- Acceso a Internet de emergencia: cuando tu banda ancha habitual falla, el anclaje a red puede ser una alternativa rápida.
- Viajes: útil para viajeros que necesitan acceso a Internet en dispositivos como portátiles, pero no tienen acceso a un Wi-Fi seguro.
- Configuración temporal: ideal para situaciones en las que necesitas una conexión a Internet temporal durante un período corto, como en una reunión o conferencia fuera de la oficina.
Consideraciones técnicas
- Dirección IP: la dirección IP que obtienes al compartir la conexión será diferente de la IP de tu red doméstica. La asigna tu operador móvil y puede cambiar.
- NAT y cortafuegos: tu teléfono actúa como un router, lo que significa que probablemente utilizará NAT (traducción de direcciones de red) y puede tener su propia configuración del cortafuegos, lo que podría afectar a la conectividad de determinadas aplicaciones.
- IPv4 frente a IPv6: en función de tu operador, puede que obtengas una dirección IPv4 o IPv6, lo que puede tener implicaciones para determinadas aplicaciones o servicios.
En resumen, el anclaje a red mediante datos móviles es un método versátil para acceder a Internet en cualquier lugar y ofrece comodidad y portabilidad. Sin embargo, es importante tener en cuenta sus limitaciones, especialmente en lo que respecta al uso de datos, la velocidad y la duración de la batería.
6. Conectarse a una red Wi-Fi pública: no es seguro
Como las direcciones IP no viajan contigo, usar tu portátil para conectarte a la red Wi-Fi abierta de una cafetería es una forma sencilla de cambiar tu dirección IP. Al igual que ocurre con los datos móviles, no es un método eficaz para cambiar de IP ni una forma sostenible de navegar de manera anónima y segura. Dado que el uso de teléfonos móviles se ha disparado desde 2010 (+2.600 millones de usuarios entre 2010 y 2024), mucha más gente utiliza habitualmente el Wi-Fi de cafeterías, por lo que este riesgo es más común de lo que podría parecer.
Las redes Wi-Fi públicas conllevan importantes riesgos de seguridad, como la interceptación de datos, el malware y el robo de identidad. Según estadísticas recientes, aproximadamente el 40 % de los usuarios han afirmado que su información se vio comprometida mientras utilizaban una red Wi-Fi pública. Las principales amenazas incluyen:
- Ataques de intermediario (Man-in-the-Middle): en estos ataques habituales, los hackers interceptan en secreto y pueden alterar la comunicación entre tú y los sitios web que visitas, lo que puede permitirles robar información confidencial, como contraseñas y datos de tarjetas de crédito.
- Redes sin cifrar: muchas redes Wi-Fi públicas no están cifradas (el cifrado viene desactivado por defecto en la mayoría de los routers), lo que crea importantes vulnerabilidades de seguridad. Sin cifrado, tus datos se transmiten como texto sin cifrar y pueden interceptarse fácilmente.
- Puntos de acceso maliciosos: los hackers pueden crear redes Wi-Fi falsas que imitan a las legítimas copiando el nombre de la red (SSID) o usando uno casi idéntico (como «GoodNight Inn» en lugar de «Goodnight Inn») para engañar a los usuarios y hacer que se conecten, y después capturar sus datos.
- Captura de paquetes (packet sniffing): esta técnica permite a los atacantes capturar y analizar los datos que se transmiten a través de una red Wi-Fi e interceptar información confidencial, como contraseñas o correos electrónicos personales, en redes no seguras.
Si debes usar un Wi-Fi público, sigue estos consejos de seguridad:
- Usa una VPN: una VPN cifra todo tu tráfico antes de que salga de tu dispositivo, manteniéndolo a salvo de miradas indiscretas y haciendo que tu conexión Wi-Fi pública sea mucho más segura. Muchas personas no se dan cuenta de que los propietarios de la red Wi-Fi pueden ver qué dominios visitas a través de las solicitudes DNS, pero una VPN evita esto cifrando el tráfico DNS antes de que llegue al router.
- Activa la autenticación de dos factores: la 2FA añade una capa extra de seguridad a tus inicios de sesión, lo que dificulta que los hackers accedan a tus cuentas aunque consigan robar tus credenciales.
- Visita solo sitios web HTTPS: comprueba que los sitios web tengan «HTTPS» en la URL o un icono de candado, lo que indica que la conexión está cifrada y proporciona una capa adicional de seguridad.
- Evita transacciones confidenciales: no realices operaciones bancarias, compras en línea ni ninguna otra actividad que requiera información confidencial a través de una red Wi-Fi pública, independientemente de las precauciones de seguridad.
- Desactiva la conexión automática: desactiva esta función en tu dispositivo para evitar conectarte automáticamente a redes potencialmente maliciosas.
- Mantén el software actualizado: mantén siempre actualizados los sistemas operativos, los navegadores y el software de seguridad, ya que las actualizaciones suelen corregir vulnerabilidades de seguridad.
7. Llama a tu proveedor de servicios de Internet
La amarga verdad es que no tenemos ningún control sobre qué dirección IP se asigna a nuestros sistemas. Solo podemos pedir a nuestros proveedores de servicios de Internet (ISP) que cambien nuestra IP o intentar forzar el cambio.
Hay dos tipos de direcciones IP que tu ISP puede asignarte: estáticas y dinámicas. Una IP estática es difícil de cambiar, ya que tendrás que pasar por un proceso bastante largo con tu ISP. Afortunadamente, la mayoría de los proveedores de Internet asignan direcciones IP dinámicas.
Pedirlo amablemente, como me enseñó mi madre, es siempre el primer paso. Llamar a tu ISP y pedir simplemente un cambio de IP suele funcionar, aunque puede que tengas que responder a algunas preguntas inesperadas y directas sobre el motivo de la solicitud. Decirles que estás enseñando a tu hijo o a tu hermano menor los conceptos básicos de las redes podría funcionar.
Forzar un cambio de IP desenchufando tu módem
Si pedirlo por las buenas no funciona, una forma sencilla de intentar forzar un cambio de IP por parte de tu ISP es desenchufar el módem y volver a conectarlo al cabo de un rato. Al cortar la conexión con tu ISP, es muy probable que se te asigne un nuevo rango de IP. Sin embargo, esto solo funciona si tu conexión utiliza una dirección IP dinámica. También tendrás que permanecer desconectado de Internet durante varias horas para que se produzca un cambio en la dirección IP.
Aquí tienes algunos pasos adicionales que puedes seguir en Windows antes de desconectar tu módem:
Sistema Windows conectado por cable
- Abre el Símbolo del sistema como administrador
- Escribe «ipconfig /release», sin las comillas, y pulsa Intro
- Escribe «ipconfig /renew», sin las comillas, y pulsa Intro
- Apaga el ordenador.
- Apaga todos los hubs y switches Ethernet.
- Desenchufa el módem por cable/DSL.
- Déjalo apagado todo el tiempo que puedas, incluso toda la noche.
- Vuelve a encender todo.
Sistema Windows conectado mediante router
- Inicia sesión en la consola de administración del router.
- Libera la dirección IP (cada router es diferente, busca las instrucciones de tu modelo en Google)
- Apaga el ordenador.
- Apaga todos los hubs y switches Ethernet.
- Desenchufa el módem por cable/DSL.
- Déjalo apagado todo el tiempo que puedas, incluso toda la noche.
- Vuelve a encender todo.
¿Ya te estás riendo? Yo desde luego que sí 🙂
No digo que lo anterior no funcione; funciona perfectamente. Lo que digo es que no voy a coger el teléfono y quedarme en espera durante media hora ni desconectarme de Internet cada vez que quiera cambiar mi dirección IP.
Teniendo en cuenta que los ISP venden mi historial de navegación al mejor postor, tampoco confiaría precisamente en ellos para que me ayudaran.
¿Efectivo? ¡Sí! ¿Práctico? ¡Para nada!
Desafortunadamente para ti y para mí, estas son, a grandes rasgos, las formas que tenemos de cambiar nuestra dirección IP. Claro que hay otras más técnicas. Si eres experto en redes, puedes modificar tu router y forzar un cambio de IP dinámica de ese modo, pero eso no es ni sencillo ni rápido, y tampoco está garantizado.
Cambiar de dirección IP no es realmente la mejor solución. Ocultarla, sin embargo, es otra historia completamente distinta 🙂
Cómo comprobar si tu dirección IP está oculta
Has probado algunos métodos y has visto que tu IP real ya no es visible. Pero ¿de verdad es sensato dar por sentado que todo funciona a la perfección?
No lo es.
Siempre es mejor asegurarse de que tu IP esté realmente oculta y de que no se filtre ninguna información. Esto es lo que recomiendo:
Haz una comprobación rápida de IP
La forma más rápida de comprobar si tu IP está oculta es visitar whatismyipaddress.com. Es un sitio web que muestra tu dirección IP actual junto con la ubicación que aparentas tener.
Abre el sitio y comprueba qué información aparece en tu pantalla. Si de entrada no sabes con certeza cuál es tu IP real, puedes consultar rápidamente la dirección IP de tu ordenador antes de hacer la prueba. Si estás conectado a un servidor VPN en Alemania, deberías ver una IP alemana y una ubicación en Alemania. Pero si la herramienta muestra tu ciudad actual y el nombre de tu ISP, significa que el método que utilizaste no funcionó.
Solemos comprobar el sitio web dos veces. Primero, lo visitamos sin ninguna VPN ni proxy en funcionamiento para ver nuestra IP real. Después, nos conectamos y actualizamos la página para comprobar si tanto la dirección IP como la ubicación cambian y coinciden con nuestro servidor VPN. Si es así, podemos asegurarnos de que el método que hemos utilizado funciona correctamente.
Comprueba si hay fugas de IP
Otra forma de asegurarte de que tu IP está realmente oculta es comprobar si hay fugas. Conviene hacerlo porque, aunque puedas ver una dirección IP diferente, podría seguir filtrándose tu información real a través de solicitudes DNS, que traducen los nombres de los sitios web en direcciones IP, o el tráfico IPv6, un protocolo de Internet más reciente que algunos métodos no protegen por completo.
Para comprobar si hay fugas, visita un sitio web como ipleak.net. A continuación, ejecuta un análisis y revisa los resultados para comprobar si tu dirección IP real o tu ubicación aparecen en algún lugar.
Si tu IP real aparece en los resultados, significa que tienes una fuga que debes solucionar.
Las VPN de calidad suelen incluir protección integrada contra fugas, pero los proxies y otros métodos no suelen ofrecerla. Si utilizas uno de estos últimos, puede que merezca la pena cambiar a una opción más segura, como un servicio VPN de pago.
¿Por qué ocultar la IP?
Nos interesa asegurarnos de que ningún delincuente consiga hacerse con un identificador tan importante como nuestra dirección IP. Veamos las principales razones por las que podrías querer ocultarla.
1. Ocultar tu ubicación
Como hemos mencionado antes, tu dirección IP funciona de forma parecida a la dirección de tu casa: indica al protocolo de Internet adónde enviar los paquetes de información que solicitas. Esto es posible porque la IP permite determinar tu ubicación exacta, lo que permite conectarte a la red más cercana y, desde ahí, al resto del mundo.
Estos son algunos de los datos de geolocalización que puede revelar tu dirección IP:
- País
- Región
- Ciudad
- Código postal
- Longitud y latitud
Da bastante miedo pensar que un delincuente podría acceder a tus coordenadas GPS con solo averiguar tu IP, ¿verdad?
2. Eludir restricciones de IP
Como tu dirección IP es un identificador de ubicación bastante preciso, a menudo se utiliza para impedirte acceder a determinados contenidos que alguien ha decidido restringir.
Cuando gobiernos como los de China, Rusia y, sí, Estados Unidos restringen el acceso a determinados sitios web y servicios bloqueando direcciones IP de su país, el «spoofing», es decir, enmascarar tu dirección IP, puede resultar muy útil.
Desde periodistas y activistas hasta personas corrientes, nadie debería verse oprimido ni tener restricciones a la hora de compartir sus puntos de vista en la era de la información.
A las universidades y centros educativos también les gusta intervenir en el acceso a Internet de sus estudiantes. Muchos han bloqueado el acceso a servidores de videojuegos en línea. Eso significa quedarse sin League of Legends, World of Warcraft, CS:GO y similares. El mismo tipo de bloqueo a nivel de red también puede aplicarse a sitios de apuestas, donde el acceso a plataformas como Rainbet puede estar restringido dependiendo del país en el que te encuentres.
Supongo que estos estudiantes son lo suficientemente maduros como para acumular 200.000 US$ de deuda por una carrera de cuatro años, pero ¿darles acceso a juegos en línea? Eso es demasiado.
Eludir este tipo de restricciones de IP es importante para asegurarte de que tú, y solo tú, decides a qué contenido quieres acceder.
3. Anular bloqueos de IP
Bloquear tu dirección IP es una forma sencilla de que los sitios web y servicios te impidan acceder inmediatamente a ellos. Esto puede convertirse rápidamente en un problema cuando intentas conectarte desde el extranjero a tu cuenta de Netflix de pago, un servicio que impide acceder a su catálogo estadounidense de películas y series desde direcciones IP situadas fuera de EE. UU.
Enmascarar o cambiar tu dirección IP es una forma rápida y sencilla de volver a acceder a servicios a los que te han bloqueado el acceso por error o injustamente.
4. Bloquear ataques dirigidos
En 2024, el IC3 del FBI recibió 859.532 denuncias de ciberdelincuencia en EE. UU. Cuando los ataques son tan frecuentes, ocultar tu dirección IP se convierte en una medida imprescindible si ya has sido objetivo de un ciberdelincuente que intenta acceder a tus datos personales.
Al cambiar una dirección IP que ha quedado expuesta, puedes dificultar y bloquear este tipo específico de ciberataque contra tu sistema.
5. Mantener el anonimato en Internet
El anonimato debería darse por sentado, no tener que pedirse. Bueno, ya no.
Cuando el Congreso de Estados Unidos aprueba leyes que permiten a los proveedores de servicios de Internet vender tus datos privados de navegación y tu historial de navegación al mejor postor, mantener el anonimato en un mundo cada vez más conectado parece aún más valioso e importante.
Preguntas frecuentes
Conclusión
Cambiar tu dirección IP es una de las muchas medidas de seguridad que puedes tomar para protegerte a ti y a tus datos. Aunque utilizar una VPN sigue siendo el método de protección más completo, conocer todas las opciones disponibles te permite elegir la que mejor se adapte a tu situación y a tus necesidades específicas.
Hoy en día, la privacidad en línea es más importante que nunca. Con el aumento de la vigilancia, la recopilación de datos y las ciberamenazas, tomar el control de tu huella digital empieza por decidir quién puede ver tu dirección IP. Tanto si eliges un servicio VPN premium como la red Tor (gratuita pero más lenta) o una combinación de métodos para conseguir la máxima seguridad, lo más importante es actuar de forma proactiva en lugar de dejar expuesta tu identidad digital.
Recuerda que los distintos métodos ofrecen diferentes niveles de seguridad, comodidad y velocidad. Las VPN proporcionan el mejor equilibrio entre seguridad y facilidad de uso para la mayoría de las personas, mientras que opciones como utilizar una red Wi-Fi pública solo deberían emplearse con extrema precaución y con medidas de protección adicionales.
Espero sinceramente que este artículo te haya ayudado a encontrar el método que prefieres para mantener protegida tu dirección IP en Internet. Compártelo con tus amigos y compañeros, y cuéntame tus experiencias con las direcciones IP.
Navega con seguridad,
Robert, del equipo de TheBestVPN.com